Se trata de una de las especialidades más clásicas
de la repostería asturiana, cuyo origen se remonta a
principios del siglo pasado. Se ha convertido, con el tiempo, en
el pastel más típico de la ciudad de Oviedo.
Está elaborado a partir de una base hojaldrada rellena de
una masa cremosa de almendra, el contrapunto de canela y
limón, y un baño final en yema y azúcar.
IR A TIENDA ONLINE